Dentro de dos semanas es mi cumpleaños, y lo
voy a celebrar con una torta, no con una “cake”; de la misma manera que hoy de
postre me voy a tomar un trozo de torta de queso, y no una “cheesecake”. Más
allá de esta (a veces insoportable) confusión lingüística entre dos idiomas que
ni siquiera están emparentados, y sea cual sea el significado de esta
aparente obsesión en referirse a ciertos objetos con su palabra en inglés (o
peor aún, en francés) cuando tienen palabras que los definen en
castellano, me gustaría centrarme en el concepto CUPCAKE e INSTAGRAM como símbolo de la
decadencia cultural moderna.
